Perú inicia una investigación sobre el reclutamiento de sus ciudadanos por parte de Rusia para la guerra contra Ucrania

La fiscalía peruana está investigando un caso de trata de personas en el que se reclutaba a peruanos con la promesa de “trabajar en Rusia”, pero en realidad se les enviaba al frente en Ucrania.

Según Ukrinform, lo informa DW.

El Ministerio Público la República de Perú ha iniciado una investigación sobre reclutadores que, a través de Internet, han captado a cientos de ciudadanos del país, entre ellos antiguos militares y policías, ofreciéndoles “trabajos bien remunerados” en Rusia, obligándolos, una vez llegados a la Federación Rusa, a participar en las hostilidades de la guerra contra Ucrania, según datos de los investigadores peruanos publicados el viernes.

Según un comunicado del Ministerio Público, se ha iniciado una investigación por sospecha de “trata de personas” y “trata de personas con agravantes”.

El abogado Percy Salinas, quien representa a los familiares de peruanos reclutados por los rusos, informó ya han fallecido 13 hombres en la guerra de Rusia contra Ucrania, mientras que unas 600 personas procedentes de Perú podrían haber partido hacia Rusia. Según él, a los peruanos heridos se les prometió un salario mensual de entre 2.000 y 3.000 dólares estadounidenses.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú dijo de que se ha dirigido a la Embajada de Rusia para solicitar información sobre el paradero de los peruanos que “han decidido alistarse en las fuerzas armadas” de la Federación Rusa.

La representación diplomática rusa en Lima confirmó, en un comunicado publicado el 30 de abril, que algunos ciudadanos peruanos habían firmado contratos para alistarse en las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa; sin embargo, según las declaraciones del servicio de prensa de la embajada, los peruanos interesados lo hicieron de forma voluntaria y legal.

Como informó Ukrinform, a finales de marzo, el Centro para la Lucha contra la Desinformación al Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania declaró que Rusia estaba reclutando sistemáticamente a ciudadanos de países africanos para participar en la guerra contra Ucrania, utilizándolos como "carne de cañón".