El nuncio apostólico en Ucrania, Visvaldas Kulbokas, habló en una entrevista sobre la evaluación moral de la guerra a gran escala de Rusia contra Ucrania, el papel del Vaticano en la búsqueda de la paz y las iniciativas humanitarias, en particular el retorno de los niños ucranianos. El representante diplomático de la Santa Sede explicó por qué, en su opinión, no hay argumentos que justifiquen la guerra, cómo percibe la comunidad internacional la agresión rusa y qué cambios está experimentando la sociedad ucraniana durante la guerra.
- Su Excelencia, ¿cómo califica la Santa Sede la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia desde un punto de vista moral?
- La Santa Sede es el órgano rector de la Iglesia Católica, y la Iglesia se fundamenta principalmente en principios morales. Diciendo con toda claridad, la doctrina cristiana moderna no admite ningún argumento que pueda justificar el asesinato. Y, en el caso de la guerra, hablamos de asesinatos masivos y colectivos.
Por lo tanto, cuando un Estado invade el territorio de otro, y en este caso, Rusia lo hace en Ucrania, no existe argumento alguno que pueda explicar o atenuar la responsabilidad de dicha invasión. Desde un punto de vista moral, esto es absolutamente evidente. Otra cuestión es cómo se formula esto. Diferentes figuras eclesiásticas o el papa pueden emplear un vocabulario diplomático distinto, pero la comprensión de la esencia moral de los hechos es muy clara.
- ¿Qué fue lo que más le sorprendió en Ucrania durante la guerra?
Me sorprende que no todos a nivel internacional comprendan plenamente la escala y el significado de esta guerra
- Hay varias cosas me impactaron profundamente. En primer lugar, darme cuenta de que Ucrania se defiende como pueblo ante todo. A menudo hablamos del Estado, del gobierno, pero en realidad se trata de la gente: ciudadanos comunes que defendieron su país. Los militares, los capellanes, los voluntarios: son civiles que asumieron la responsabilidad.
El segundo aspecto es la experiencia personal de estar entre quienes viven la guerra. Al ver a los heridos, a las familias de los fallecidos, al escuchar sus historias, uno comprende la guerra de una manera diferente. Es una experiencia dramática y trágica, pero a la vez una gran lección espiritual.
Y, en tercer lugar, me sorprende que no todos a nivel internacional comprendan plenamente la escala y el significado de esta guerra. No se trata sólo de apoyar a Ucrania. Se trata del futuro del mundo entero. O la humanidad se une contra la guerra, o el riesgo de que esta se propague será mucho mayor.

- ¿Por qué, en su opinión, la comunidad internacional no siempre es plenamente consciente de esto?
- Una de las razones es la distancia. Cuando la gente está lejos de la guerra, puede vivir con sus propias teorías o conceptos políticos. Parece que las negociaciones o las declaraciones son suficientes. Pero sin la experiencia real de la guerra, es difícil comprender su tragedia. Además, la propaganda tiene una gran influencia: intenta encontrar argumentos a favor de la guerra. Es paradójico, pero realmente hay esa propaganda.
- ¿Hubo alguna historia durante la guerra que recuerda especialmente?
- Me impresionan mucho las historias de los militares ucranianos. Recuerdo una conversación con un sargento de una unidad que realiza operaciones especiales complejas, a veces incluso en la retaguardia enemiga. Le pregunté cuántos de sus compañeros habían muerto durante una guerra a gran escala. Respondió: "Ninguno". Esto me sorprendió. Explicó: "Siempre voy con mis compañeros y rezo constantemente por ellos". Este soldado era ortodoxo, pero su fe y su sentido de la responsabilidad hacia quienes lo rodeaban me impresionaron profundamente. He escuchado historias así muchas veces: cuando la gente habla de las oraciones de sus madres o de sentir apoyo espiritual en los momentos más difíciles.
- ¿Utiliza el Vaticano los términos "agresión" y "agresor" en su retórica diplomática?
- Existen diferentes niveles de comunicación diplomática dentro de la Santa Sede. Por ejemplo, los representantes de la Santa Sede ante las Naciones Unidas a veces utilizan estos términos en sus discursos. A nivel papal, el discurso suele ser de carácter más moral. El papa habla de la guerra de Rusia contra Ucrania, pero puede optar por otras formulaciones. A veces, esto se debe también al deseo de no cerrar por completo la posibilidad del diálogo.
- ¿Utiliza usted estas palabras?
- Sí, las utilizo. En parte porque tengo experiencia trabajando en Rusia y comprendo mejor el contexto cultural. En mi opinión, al comunicarme con la sociedad rusa, la claridad en las formulaciones puede ser importante. Pero esta es mi experiencia personal, y no todos los diplomáticos comparten esta opinión.

- ¿Ve usted esperanza de paz hoy?
Incluso cuando la lógica sugiere que las probabilidades son escasas, la fe nos llama a seguir trabajando por la paz
- Desde un punto de vista humano y lógico, a veces resulta difícil encontrar argumentos que nos permitan afirmar con seguridad que la paz está cerca. El derecho internacional se viola a menudo y los mecanismos diplomáticos no siempre funcionan con la eficacia deseada. Sin embargo, desde una perspectiva cristiana, siempre hay esperanza. Incluso cuando la lógica sugiere que las probabilidades son escasas, la fe nos llama a seguir trabajando por la paz.
- ¿Puede la Santa Sede convertirse en una plataforma para las negociaciones entre Ucrania y Rusia?
- En teoría, es posible. La Santa Sede posee cierta autoridad moral y no es aliada militar de ninguna de las partes. No obstante, la aceptación de dicha plataforma por parte de Rusia es una cuestión abierta. En cualquier caso, la Santa Sede ya participa en diversas iniciativas humanitarias. Si estos procesos humanitarios evolucionaran gradualmente hacia el diálogo político, esto podría ser un avance positivo.
- ¿Qué papel desempeña la Santa Sede en el retorno de los niños ucranianos deportados a Rusia?
La Santa Sede ejerce principalmente una influencia moral y diplomática en el proceso de retorno de los niños ucranianos deportados a Rusia
- Se trata de un esfuerzo internacional conjunto. La parte ucraniana, diversos Estados y organizaciones internacionales están trabajando para el retorno de los niños. La Santa Sede ejerce principalmente una influencia moral y diplomática en este proceso. Entregamos listas, facilitamos la comunicación y apoyamos iniciativas humanitarias. Pero es importante comprender que se trata de un esfuerzo colectivo de muchas partes.
- ¿Cómo ve la Santa Sede el derecho de Ucrania a la legítima defensa?
- El derecho internacional reconoce claramente el derecho de un Estado a proteger su territorio y a sus ciudadanos. Para la Santa Sede, el derecho internacional es de fundamental importancia. Si no se respeta el derecho internacional, solo la ley de la fuerza comenzará a operar en el mundo. Y esto significará que quien posea más armas o poder militar tendrá ventaja. Desde un punto de vista moral, también es obvio: la vida de otra persona no puede ser objeto de agresión.

- ¿Ha cambiado Ucrania durante la guerra a gran escala?
- Sí, por supuesto. Ucrania ha tenido una experiencia muy dramática pero importante: la constatación de que es imposible depender únicamente de la ayuda externa. El país debe, ante todo, confiar en su propia fuerza y responsabilidad. Al mismo tiempo, veo cambios positivos. Por ejemplo, el 24 de febrero este año fue designado claramente como día de oración. Este es un importante signo espiritual.
- ¿Cuáles son las principales prioridades de la Nunciatura Apostólica en Ucrania hoy?
- En primer lugar, las cuestiones humanitarias: el retorno de los niños, la situación de los presos, la asistencia a la población civil. Las organizaciones benéficas católicas, en particular Cáritas y otras, han proporcionado a Ucrania una importante ayuda humanitaria, valorada en cientos de millones de dólares. El segundo aspecto importante es el informativo. Es fundamental que la comunidad internacional comprenda claramente la situación real en Ucrania.
- ¿Cuál es, en su opinión, el mensaje principal que el mundo debería oír sobre Ucrania hoy?
Desde una perspectiva espiritual, Ucrania ya ha demostrado gran dignidad y valentía
- Desde una perspectiva espiritual, Ucrania es víctima de agresión. Y en este sentido, tiene fortaleza moral. Estoy seguro de que, desde una perspectiva espiritual, Ucrania ya ha demostrado gran dignidad y valentía.
- Gracias por la entrevista.
- Gracias a usted. Espero que nuestra próxima conversación tenga lugar en un momento de paz justa y verdadera.
La entrevista fue realizada por Khrystia Ravliuk
AV