Exploradores polares ucranianos muestran nubes nacaradas con la Luna de fondo en la Antártida

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Los exploradores polares ucranianos de la estación Akademik Vernadsky han captado un fenómeno atmosférico único en el cielo antártico: nubes nacaradas con la Luna de fondo.

Así lo dijo el Centro Nacional de Investigaciones Antárticas vía Facebook y publicó fotos correspondientes, informa Ukrinform.

"Las nubes nacaradas se forman a grandes altitudes, entre 15 y 30 km. Se trata de la estratosfera “seca”, a la que llega una corriente de aire húmedo gracias a los ciclones troposféricos o a las ondas orográficas. A bajas temperaturas (-50 °C y menos), esta humedad se congela rápidamente, transformándose en pequeños cristales de hielo homogéneos. Al rodearlos, un rayo de luz blanca se descompone en ondas de color que se superponen entre sí. Así, la nube “se tiñe” de los colores del arcoíris: se produce el efecto óptico de la iridiscencia”, dice el comunicado.

Al mismo tiempo, durante el día, la luz difusa del sol “ilumina” tanto el cielo que el tono nacarado de las nubes se vuelve casi invisible para el ojo humano. Para distinguirlas, se necesitan gafas de sol.

Por eso, la mejor forma de ver las nubes nacaradas es cuando el Sol se encuentra ligeramente por debajo del horizonte, al amanecer o al atardecer. En ese momento, la troposfera (la capa situada entre la superficie de la Tierra y la estratosfera) se oscurece, mientras que la estratosfera superior permanece iluminada. Gracias a este contraste, la iridiscencia de las nubes se hace muy visible contra el fondo del cielo oscuro.

“Por la noche, el cielo ya es oscuro de por sí, ya que la luz de la Luna es demasiado débil. Por eso, no hace falta que se oculte tras el horizonte para crear ese contraste. El resplandor de la Luna actúa como fuente de luz sobre un fondo negro. Por eso, las nubes nacaradas son visibles a simple vista junto al astro”, explicaron los exploradores polares.

El Centro Nacional de Investigaciones Antárticas señala que “no es habitual contemplar tal belleza cerca de la estación Vernadsky, ya que el cielo aquí suele estar cubierto de nubes troposféricas “normales”. Y unos 300 días al año, además, caen precipitaciones de algún tipo. Por eso, cuando el cielo está despejado sobre la estación y, además, se consigue captar fenómenos tan únicos, para los exploradores polares es un momento muy especial”.